De Petra a Wadi Rum Village/Wadi Rum Desert.
| Haciendo amigos con los lugareños... |
El punto de partida fue Wadi Musa o el pueblo de Petra, tras la madrugadora visita del tesoro de Petra y la ciudad de los Navateos mi amigo Javi y yo volvímos al hotel donde habíamos quedado con un amable taxista nos llevó a Wadi Rum Village, el único lugar del desierto con un mínimo de civilización. En el viaje que duró poco más de una hora y media hicimos una parada técnica en la casa de un nuero suyo, donde vendían todo tipo de cosas. A mi me pusieron un pañuelo beduino que me ayudó bastante a combatir el calor. Tras unas espectaculares vistas desde la carretera hacia Aqaba, veo de repente los siete pilares de la sabiduría, a partir de ese momento presentí que el lugar que estaba a punto de visitar iba a ser realmente especial, y así sucedió.
Para llegar al campamento tuvimos que esperar en la casa del beduino que era el dueño del negocio (o eso parecía). Había dos voluntarias francesas que ayudaban a estas gentes a cocinar, y a más cosas que desconozco. Nos habían ofrecido una taza de té, y allí esperamos, ‘sentados’ en el suelo en una especie de colchón tomando té y hablando de la vida… El del taxi que se quedó con nostros hasta que nos llevasen al campamento nos contó que estaba jubilado y que había sido militar. Al poco rato aparece un chaval que como mucho podría tener 16 años, estaba totalmente dormido o drogado o no sé, pero tenía muy mala cara, más tarde lo pudimos corroborar, ya que se quedaba dormido entre las rocas y en ocasiones sobre el volante … Menos mal que estabamos solos y que a pesar de no haber carreteras la posibilidad de chocar con alguien iba a ser casi nula.
| En el Tesoro de Petra |
En este lugar al caer la noche, una fina capa de polvo acariciaba mis pies, la temperatura empezó a descender notablemente. En el campamento, al calor de una fogata y después de una cena de arroz con huevos y algo más que no recuerdo, me recosté y mientras escuchaba a un anciano del lugar cantando y tocando un instrumento de una sola cuerda contemplé atónito el inmenso mar de estrellas que tenía sobre mí…
| Escribiendo en la arena. |
Al amanecer hacía bastante frio, era una situación insólita y divertida sobre todo teniendo en cuenta que eran finales de julio.
| En medio de Wadi Rum, en medio de la nada... |
A continuación os dejo un vídeo que hice en Wadi Rum, aunque la calidad es bastánte paupérrima ya que lo hice con un móvil que por aquel entonces apenas hacía vídeos con una calidad aceptable. Espero que os guste.
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